Mapas Urbanos

[Detroit Geographical Expedition and Institute, 1969-1971]

La Expedición y el Instituto Geográficos de Detroit fue un proyecto de expediciones geográficas urbanas en la inner city de Detroit entre 1969 y 1971. A pesar de su brevedad, el alcance y características de la experiencia han hecho que haya sido considerada un antecedente y una inspiración para propuestas urbanas participativas al combinar la educación, el aprendizaje, la investigación  y el trabajo para el cambio social.

La experiencia de Detroit estuvo muy ligada y condicionada a la iniciativa (y personalidad) de William Bunge, un geógrafo norteamericano que, tras un brillante inicio como geógrafo teórico dentro de la “nueva geografía” que se desarrolló en los años sesenta, y que culminó con su obra Theoretical Geography (Bunge 1966), considerada una de las obras más relevantes de la revolución espacial cuantitativa en la geografía. Pocos años después, Bunge se trasladó a la Wayne State University en Detroit y utilizó toda su energía, convicción y formación cuantitativa y cartográfica para imoulsar la DGEI (Detroit Geographical Expedition and Institute). En esos años Detroit era una ciudad en pleno proceso de desindustrialización, tras unas décadas de crecimiento, en el que las fábricas estaban cerrando y se perdían miles de empleos y población. En ese contexto, la comunidad negra veía frustradas sus expectativas laborales, y el miedo a la expansión del ghetto a otros barrios negros de la ciudad más integrados forzó el estallido de violentos disturbios, la importante rebelión de 1967.

En esos años  se llevó a cabo la DGEI, iniciada por Bunge y otros profesores universitarios junto a algunos jóvenes negros del barrio, entre los que destacaba Gwendolyn Warren, una líder juvenil de 18 años. El proyecto combinó una investigación participativa sobre la desigualdad, pobreza y segregación racial en la ciudad de Detroit junto a un proyecto pedagógico y formativo, que posibilitó el acceso a cursos universitarios de geografía y planificación urbana, entre otras materias, a centenares de estudiantes negros que habían dejado los estudios. En ambos casos la cartografía era un elemento central.

La DGEI se inició en 1969 y finalizó en 1971, y tuvo tres ámbitos de acción: las expediciones, la educación, y la difusión de los resultados y publicaciones. En el corto tiempo que duró la experiencia se produjeron tres informes, se llevaron a cabo más de treinta cursos universitarios para jóvenes negros de la inner city y se realizó una contribución significativa contra la discriminación racial con una propuesta para la descentralización escolar de Detroit.

El tercer volumen (Field Notes 3. The Geography of the Children of Detroit) recoge las observaciones, análisis y testimonios sobre las condiciones de vida de los niños en Detroit, demostrando las desigualdades sociales y territoriales que sufría la población negra. Este informe es el que refleja de manera más directa la posicionalidad de sus autoras y las diferentes aproximaciones e intenciones que tenían sus participantes, distinguiendo entre ellos (blancos) y nosotras (negras). La editora del volumen, Yvonne S. Colvard, describía así los objetivos del trabajo que habían llevado a cabo:

“Si es que debemos asignar un término a nuestro trabajo, este es “revolucionario”. Porque para que algo sea relevante para la gente negra, debe ser revolucionario (…) Históricamente, cualquier cambio que se ha producido en esta nación, se ha producido a través de la revolución. La educación es el medio. Debemos verla reflejada en nuestra gente. No debemos seguir formando a nuestra gente para ser meras herramientas en esta sociedad. Debemos hacer geografía relevante. Debemos hacer geografía negra” (DGEI 1971, p. Preface).

Localización de los menores heridos o muertos por accidentes de coche. Fuente: (DGEI 1971)

Uno de los mapas más conocidos de la DGEI es el que representa las muertes infantiles por accidentes de coche. El objetivo de esta investigación, en este caso, era demostrar que estas muertes no eran accidentales sino el resultado de una planificación urbanística injusta que beneficiaba a la población blanca y perjudicaba a la comunidad negra, incluso poniendo en peligro sus vidas. El primer problema fue de nuevo poder disponer de los datos necesarios, ya que estos ni eran públicos ni estaban recogidos por la policía de manera detallada. Al final, recurrieron a la influencia política para obtener la información sobre quién, donde y cuando había producido el atropello de los menores. Con esta información se produjo un primer mapa que representaba estas muertes en relación a la distribución de la población negra de Detroit. Los resultados mostraban un patrón claro, demostrando que las muertes no eran accidentales, sino la consecuencia de los desplazamientos que los residentes realizaban a diario entre el centro de la ciudad y los suburbios.

Para denunciar con más claridad esta situación se realizo aún un segundo mapa, que visibilizaba el problema de una manera más evidente. Aunque en ambos mapas la información es la misma, las decisiones “cartográficas” que se tomaron en el segundo lo convierten, para Wood, en un verdadero mapa “protesta”, en los que la indignación y el malestar de sus autores resulta evidente (Wood 2010). Mientras que en el primer mapa era necesario un cierto conocimiento sobre el lugar para reconocer las circunstancias de las muertes, en el segundo caso las conclusiones eran más evidentes. Para ello se eligió una escala mayor, se centró la representación en una zona concreta y se giró el mapa para que las calles estuvieran horizontales. Además, se etiquetó la dirección de las rutas, a la izquierda “hacia el centro” y a la derecha “hacia los suburbios”. Finalmente, el título del mapa no dejaba lugar a ninguna duda: “Where Commuters Run Over Black People on the Pointes-Dowtown Track”. Estas decisiones lo convierten en un mapa:

“en el que los blancos, con prisa por llegar al trabajo, arrollan a los niños negros, es decir, es un mapa en el que los adultos blancos matan a niños negros. Es un mapa de infanticidio racista, un mapa de asesinato racial de niños” (Wood 2010, p. 115).

El mapa señala, además, las causas de las muertes, que no son un accidente causado por un coche, sino por unos conductores blancos. Para Warren, estas muertes eran el reflejo de una planificación urbana injusta con la comunidad negra, que sufría las consecuencias de unas decisiones políticas y urbanísticas pensadas para unos colectivos y sin tener en cuenta sus necesidades. La solución era recuperar el control de esas decisiones, también a nivel político. Los mapas les permitían no solo empoderar a los indefensos, sino además “desempoderar a los poderosos” (Horvath 2017).

Mapa de los niños negros atropellados por los commuters blancos. Fuente: (DGEI 1971).

 

Referencias

BENACH, N. (ed.), 2017. William Bunge: las expediciones geográficas urbanas. Barcelona: Icaria.

BUNGE, W., 1966. Theoretical geography. Lund: CWK Gleerup.

DGEI, 1969. Field Notes: Discussion Paper no.1. The Detroit Geographical Expedition. Detroit: Society for Human Exploration.

DGEI, 1970. Field Notes No.2: School Decentralization. Detroit: Society for Human Exploration.

DGEI, 1971. Field Notes No.3: The Geography of Children of Detroit. Detroit: Society for Human Exploration.

HORVATH, R.J., 2017. La investigación y la pedagogía geográfica radical. En: N. BENACH (ed.), William Bunge. Las expediciones geográficas urbanas. Barcelona: Icaria, Colección Espacios Críticos.

Please follow and like us:

Leave a Reply

Your email address will not be published.