Mapas Urbanos

[Atlas urbanos de Rebecca Solnit : Los Ángeles, Nueva Orleans, Nueva York, 2010-2016]

Desde el arte, y en concreto desde la literatura, también se ha reflexionado y escrito sobre el mapa, su poder y sus límites. Un caso específico han sido los atlas, como hace por ejemplo Italo Calvino en Las ciudades invisibles, en el que Venecia es descrita como una colección de ciudades inventadas, un punto de partida para reflexionar sobre cualquier ciudad o para la ciudad en general.

La escritora Rebecca Solnit ha coordinado una trilogía de Atlas urbanos: A San Francisco Atlas: Infinite City, publicado en 2010; A New Orleans Atlas: Unfathomable City, publicado en 2013; y A New York City Atlas: Nonstop metropolis, publicado en 2016, fruto del trabajo coordinado de artistas, cartógrafas, periodistas, investigadores y activistas urbanos, residentes en cada una de las ciudades (Solnit 2010; Solnit y Snedeker 2013; Solnit y Jelly-Schapiro 2016). En conjunto, incluyen 70 mapas y ensayos que reinventan el concepto de atlas tradicional y que aprovechan la capacidad del mapa para expresar, inspirar y visualizar las ciudades de manera distinta a un texto o imagen para contar algunas de sus historias, momentos y relaciones.

Solnit inicia el primer Atlas con un ensayo (On the Inexhaustibility of a City) en el que recoge los principios, inquietudes e intenciones de la trilogía, y que combina reflexiones inspiradas en las aportaciones de la cartografía crítica junto a otras procedentes de las aproximaciones al mapa desde el arte. Para Solnit, la ciudad es un lugar muy particular, en el que se encuentran “muchos mundos en un lugar” (Solnit 2010, p. vii).

Uno de los mapas de esta trilogía que mejor refleja esta situación es el de Public/Private, A map of childhoods (Figura 5-22) sobre los espacios que habitan los niños y niñas en Manhattan, mostrando la sutil pero profunda división en la que transcurren sus vidas en función de sus posibilidades y nivel socio-económico. La ciudades son lugares de encuentro entre personas diferentes, aunque muchas veces no haya apenas contacto entre estos distintos mundos que comparten el mismo espacio:

“Cada ciudad tiene muchos planos; las ancianas y los chicos jóvenes no viven en la misma ciudad, y los ricos y los pobres, los peatones y los que van en silla de ruedas, los blancos y los negros viven en ámbitos diferentes aunque no estén completamente separados” (Solnit y Jelly-Schapiro 2016, p. 2).

Figura 522: Public/Private, A map of childhoods. Fuente: (Solnit y Jelly-Schapiro 2016).

Mientras los mapas urbanos normalmente muestran la realidad de manera bastante convencional, para Sonit siempre podremos proponer otros mapas que nos permitirán superponer otras historias no contadas, ya que los mapas siempre son “invitaciones de un modo que no son ni los textos ni los dibujos; puedes entrar en un mapa, alterarlo, hacerle añadidos, planear con él” (Solnit 2010, p. 8). En cada lugar hay una acumulación de historias que pueden ser visibilizadas, superpuestas, entrelazadas y relacionadas entre sí a lo largo del tiempo a través de mapas.

Figura 524: 400 years and 500 evictions. Fuente; (Solnit 2010).

La ciudad se presenta como un lugar compuesto por la acumulación de gestos humanos, “un organismo colosal constantemente muriendo y renaciendo, un conflicto en marcha entre memoria y borrado”  (Solnit y Jelly-Schapiro 2016, p. 1).

En uno de los mapas del Atlas de San Francisco, titulado 400 years and 500 evictions (Figura 5-24), se representan lugares representativos en las vidas de cuatro personas que han vivido en San Francisco durante el siglo XX. Cuando estas vidas entrecruzadas en el tiempo y el espacio se representan en un único mapa suman más de cuatrocientos años de experiencias que, aunque “geográficamente estáticas”, son densas en historias y emociones (Solnit 2010, p. 119).

Estas cuatro trayectorias se representan junto a una muestra de los lugares en los que ha habido desahucios por la Ellis Act entre 2000 y 2005, mostrando en un mismo mapa la continuidad y la ruptura en la ciudad. En un mismo lugar coexisten memorias distintas, divididas entre “aquellos que recuerdan una institución o punto de referencia desaparecido o cambiado, y aquellos que llegaron más tarde” (Solnit 2010, p. 6).

Para Solnit, cada ciudad se merece un atlas, compuesto de un número finito de mapas que puedan seguir aumentando indefinidamente. Uno de los aspectos más importantes de estos atlas es su capacidad para poner en relación historias y experiencias que coexisten en la ciudad:

“Un mapa puede trazar una historia, aunque a menudo retrata la coexistencia de muchas historias en relación entre ellas. Puede mostrar cómo el paisaje físico, económico, visual y social modela aquellas historias, dejando florecer algunas, pulverizando otras. Múltiples historias en relación espacial se convierten en constelaciones geosociales de nuestras vidas. Los setenta mapas de esta trilogía de atlas son mapas sobre relaciones, sobre cómo las especies progresan, sobre como dos fenómenos .se influyen mutuamente, sobre los registros del cambio, sobre lo que permanece invisible en las ciudades que la gente cree conocer” (Solnit y Jelly-Schapiro 2016, p. 12).

Referencias:

SOLNIT, R., 2010. Infinite city: a San Francisco atlas. Berkeley: Univ of California Press.

SOLNIT, R. y JELLY-SCHAPIRO, J., 2016. Nonstop Metropolis: A New York City Atlas. Berkeley: Univ of California Press.

SOLNIT, R. y SNEDEKER, R., 2013. Unfathomable City: A New Orleans Atlas. Berkeley: Univ of California Press.

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